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Dólar, precios, salarios: este es el plan que implementará Prat Gay para no convertirse en un "nuevo Kicillof"

Después de sortear el levantamiento del cepo con éxito, con la cotización del dólar un escalón por debajo de las previsiones más optimistas, el Gobierno busca ahora un arranque de 2016 con señales de que la economía va camino a normalizarse.

El foco estará puesto en los precios. Mauricio Macri y Alfonso Prat Gay quieren que haya una señal contundente hacia empresarios y trabajadores: que la inflación se encamina a una desaceleración importante.

El desafío es ambicioso: en los próximos meses, el ministro de Hacienda y Finanzas se juega gran parte del éxito de su gestión.

Si se queda quieto, lo más probable es que la dinámica inflacionaria erosione la competitividad ganada tras la devaluación. Fue lo que le ocurrió a Axel Kicillof durante 2014, cuando llevó el dólar de $6 a $8, la inflación se disparó al 38% anual y no tomó ninguna medida adicional.

El objetivo de Prat Gay es llegar a marzo con una inflación prevista para los siguientes 12 meses de entre 22% y 26%. Para eso utilizará el esquema de metas de inflación, que él mismo lanzó durante su breve paso por el Banco Central, hace más de una década.

Después de un diciembre caliente en materia de remarcaciones, el funcionario pondrá en marcha una batería de medidas: algunas de ellas financieras -habrá objetivos monetarios consistentes con una moderación inflacionaria- y otras relacionadas directamente con los precios.

Está previsto que en los próximos días debute la nueva lista de "Precios Cuidados", con alzas promedio del 5% respecto de la última.

En las últimas semanas hubo encuentros entre funcionarios con los ejecutivos de las cadenas de supermercados y de las industrias formadoras de precios.

También con las principales cadenas comercializadoras de electrodomésticos.

En todo momento, los flamantes funcionarios buscaron diferenciarse de sus predecesores kirchneristas. Miguel Braun, secretario de Comercio, les pidió a los empresarios moderación con los ajustes y "responsabilidad".

"No suban porque no van a vender", fue la lacónica sugerencia. Nada más.

Primeras señales
Del lado empresario aparecieron los primeros signos de que, con una cotización del dólar estable -aun por debajo del llamado ‘tipo de cambio teórico"-, los precios podrían ubicarse un escalón por debajo.

Las remarcaciones fueron masivas, sobre todo en los alimentos, durante noviembre y diciembre. Las carnes y los productos farináceos lideraron esas subas. No es casual que ahora sean algunos de esos artículos los que lideren las bajas.

La clave de los abaratamientos fue la abrupta caída en el consumo popular. A falta de indicadores oficiales (en proceso de revisión en el Indec), las consultoras privadas advirtieron un retroceso en las ventas minoristas.

Fue el caso de CCR, la consultora especializada en consumo, que midió una caída del 2,7% en las ventas de los supermercados durante noviembre. Una tendencia que se habría profundizado al mes siguiente, en medio de las remarcaciones.

Según CCR, sólo durante las dos últimas semanas de noviembre, los precios de los alimentos se encarecieron 6,1% promedio. Durante diciembre, el mes de la devaluación, las subas continuaron.

Frente a este escenario, algunas empresas líderes remarcan "para abajo". Aunque no de una manera directa sino camuflada en una lista de precios con bonificaciones especiales.

El típico "sólo por hoy".

Descuentos compensatorios
Molinos, una de las principales fábricas de alimentos, envió a algunos de sus clientes (supermercados, mayoristas) listas de precios con descuentos de hasta 50% sobre los valores que había fijado la misma empresa un par de semanas antes.

Los mayores descuentos se ofrecen en fideos, pan rallado y harinas. Las bonificaciones en esos rubros arrancan en el 14% y van hasta el citado 50%.

En cafés -la empresa comercializa Arlistán-, la disminución va del 7% al 12%. Y en postres (gelatinas), los descuentos redondean el 8%.

La láctea SanCor es otra compañía líder que abarató algunos de sus productos en la última semana de 2015. En este caso, las bonificaciones arrancan en el 5% y llegan al 32%.

Salvo en la crema de leche, los descuentos abarcan al resto de los productos: quesos -en sus distintas versiones y formatos, dulce de leche y leches).

La lógica de aplicar bonificaciones en lugar de retrotraer los precios de lista directamente forma parte de una estrategia empresarial.

El "beneficio" puede otorgarse o sacarse sin anuncio previo. Hacerlo de esta manera es una señal a los comerciantes, de los cuales las industrias son proveedoras, pero también hacia el flamante Gobierno: cualquier negociación futura será en base a los precios actualizados y no sobre los "reales", que son los cobrados en la última entrega, y que tienen el descuento incluido.

La puja entre empresarios-Gobierno-supermercados por los precios es lo que viene en el futuro cercano.

Alfonso Prat Gay ya dijo que algunos precios de la canasta básica habían saltado sin justificativos, tomando en cuenta un precio del dólar más arriba de $15, que finalmente no se concretó en el mercado post-cepo. Y en su última conferencia de 2015 advirtió que "habrá acciones concretas" contra los "precios especulativos".

No dio mayores certezas, más allá de la nueva lista de productos con "precios cuidados", que se oficializará en las próximas horas.

El ministro, en esa exposición, también habló de una "batalla" que el Gobierno dará para darle cauce al diálogo social, en el que piensa sentar en una misma mesa a empresarios y sindicalistas, de cara a la discusión salarial de 2016.

Prat Gay quiere demostrar que el sendero de precios es totalmente previsible. Que lo que él mismo denominó "brote inflacionario" ya pasó, y que quedó en evidencia con una inflación cercana al 3,5% en diciembre último.

No sólo alimentos

El reacomodamiento bajista en algunos artículos de primera necesidad podría ser acompañada por otros productos de diversos rubros, entre ellos los electrodomésticos.

Las ventas en los comercios, que venían manteniéndose gracias al plan "Ahora 12", se pincharon en las últimas semanas como un golpe colateral del menor poder adquisitivo popular tras la devaluación.

Por ese motivo, en las principales cadenas del sector evalúan el lanzamiento de ofertas. Tal como sucedió con el rubro de los aires acondicionados, cuyas ventas no cumplieron las expectativas, salvo en las jornadas calientes, cuando la sensación térmica escaló por encima de los 35 grados.

En esos negocios son conscientes de dos variables: por un lado, la obsolescencia de la tecnología, y que puede redundar en que cientos de computadoras pierdan valor o directamente queden almacenadas en los depósitos.

Por el otro, la pérdida de la estacionalidad. Los aires acondicionados y ventiladores se venden hasta enero o alguna semana de febrero. Lo que no salió hasta ese momento, quedará stockeado, con la pérdida financiera que ello significa.

En un contexto donde las principales cadenas del sector prevén caídas en las ventas de entre 20% y 25% durante 2016 (con la única excepción de los teléfonos móviles), los comercios apuran iniciativas que promuevan las ventas.

Además de algunas liquidaciones por el final de temporada, los empresarios aprovecharán la posibilidad de volver a importar para traer productos de bajo costo, que hace rato faltan en el mercado argentino: desde planchitas para el pelo o cepillos dentales eléctricos (artículos para el cuidado personal en general) hasta accesorios para las cámaras fotográficas o para los teléfonos móviles.

"La idea es traer artículos baratos que nos ayuden a promediar para arribar un 2016 que vemos difícil", se sincera el director de una cadena líder.

"Son artículos fáciles de vender; que la gente se tienta al verlos, pero que escaseaban por las restricciones a las importaciones de los últimos años", agrega en diálogo con iProfesional.

Ante el desafío central
Prat Gay lo expuso con claridad en su última conferencia del año pasado: el desafío principal del Gobierno será darle un horizonte de inflación descendente a la economía "para volver a crecer y generar empleo".

El último reporte de la consultora Economía y Regiones, creada por el actual ministro del Interior, el economista Rogelio Frigerio, fue contundente:

"La probabilidad que la economía vuelva a expandirse depende del éxito de la madre de todas las batallas: la lucha contra la inflación. Cuanto más efectiva sea la lucha contra la inflación, más pronto y con mayor vigor se volverá a crecer", sentenció.

Ese es el andarivel por el cual se moverá la economía. La tarea no será sencilla, según admiten en esa consultora: "La expansión monetaria de Vanoli de octubre '14/ diciembre '15 y el cepo dejaron un piso de inflación superior al 40% para todo 2016".

El éxito dependerá de si el Gobierno convence a toda la sociedad de que tiene la fórmula para volver a crecer.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/225260-Dolar-precios-salarios-este-es-el-plan-que-implementara-Prat-Gay-para-no-convertirse-en-un-nuevo-Kicillof
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