Dólar Blue Dólar Oficial Euro Blue Euro Oficial
Compra: $15.85
Venta: $16.25
Compra: $15.65
Venta: $16.05
Compra: $16.78
Venta: $17.75
Compra: $16.70
Venta: $17.70
Real Blue Real Oficial Libra Blue Libra Oficial
Compra: $4.62
​Venta: $5.23
Compra: $4.70 
Venta: $5.40
Compra: $19.60 
Venta: $20.09
Compra: $19.7962
Venta: $19.9695

Primer traspié de Prat Gay: confiado en la "buena onda", salió a pedir plata barata y el mercado le dijo "no"

Puede ser que el mercado apoye al Gobierno desde el discurso, pero a la hora deofrecer el "bolsillo" se sigue mostrando cauteloso.

Esto es lo que demostró la licitación realizada este miércoles del Bonar 2020, que había generado una gran expectativa pero que finalmente fue declarada desierta.

La sorpresa en la plaza financiera fue mayúscula: constituía el primer "test" del equipo de Alfonso Prat Gay para ver cuánta disposición tenía el mercado para prestarle dinero a un Gobierno con necesidades fiscales acuciantes.

El monto tope para licitar se había ampliado hasta u$s5.000 millones.

Y el "feeling" previo era que el Gobierno conseguiría muchas ofertas a una buena tasa de interés.

Pero no fue así. Para explicar semejante resbalón, la mayoría de los consultores de la city señalaron que hubo mala suerte con el día elegido: el desplome de los activos bursátiles en todo el mundo le jugó en contra al equipo macrista.

Más allá de algunos aspectos puntuales que algunos expertos corregirían a la convocatoria, lo cierto es que Prat Gay erró con el timing: su debut en el mercado de deuda tuvo olor a fracaso por culpa del derrumbe de las bolsas y los bonos a nivel global.

También estuvo por debajo de las expectativas el resultado del canje para los títulos que vencen el año que viene (Bonar X).

Se intercambiaron u$s426,5 millones del Bonar 2020 por los Bonar X por un monto total de u$s444,3 millones (sólo el 6% del stock en circulación).

"Esta operación permitió una disminución de la deuda del orden de u$s17,8 millones y una extensión de la vida promedio de la cartera de 3,5 años", publicó el ministerio de Hacienda y Finanzas en un comunicado oficial.

Además, se brindaron u$s8,6 millones en concepto de intereses devengados del Bonar X. Estos títulos públicos pagan su cupón semestralmente y están nominados en dólares, si bien se comercializan en pesos.

El "miércoles negro" en los mercados internacionales jugó en contra del optimismo de losinversores, que buscaron refugiarse en títulos públicos de más largo plazo.

Como parte de un día para el olvido, Wall Street cerró con una caída de casi 2%.

En Europa, la bolsa de Milán perdió casi el 5%, la de París el 3,5% y la de Madrid el 3,2%. Antes, el Nikkei había cedido el 3,7% y en Shanghái la baja fue del 1%.

En este contexto, el Merval descendió un 4,1%.

Además, hubo mini devaluaciones, de entre 1% y 2%, de las principales monedas latinoamericanas. En Brasil, el dólar cerró en 4,11 reales.

¿Errores de cálculo?
Más allá de que el contexto internacional le jugó al Gobierno una mala pasada, está claro que, además, influyeron factores domésticos.

"El equipo económico propuso una tasa del 7% en un mal día para los mercados mundiales", resumió Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment.

Juan Diedrich, asesor en inversiones de Capital Markets, consideró que para los inversores conservadores "no fue atractivo lo que se ofrecía por el Bonar 2020. Más aun en un mercado en baja y muy expuesto a riesgos a nivel global".

Este clima negativo en el plano financiero llevó a que los fondos de inversión prefieranapostar por títulos públicos a mayor plazo. Es decir, en la curva más larga de rendimientos.

Diedrich afirmó que el momento en el que se realizó esta licitación tampoco favoreció la colocación: "La mitad de mis clientes se encuentran de vacaciones".

Pese al traspié que le genera al Gobierno este pobre resultado, para el analista de Capital Markets "no es trágico lo sucedido".

"Fue una colocación en medio de un mercado volátil, en el que aumentó la aversión alriesgo", apuntó.

Di Giorno también intentó quitarle dramatismo a lo acontecido: "Fue un test que no invalidaque el Gobierno pueda volver a hacer otra licitación".

A pesar de que hubo muchos justificativos vinculados con el contexto internacional, no faltaron quienes cuestionaron la estrategia oficial.

Un reconocido operador de la city remarcó: "Lo más sensato sería arreglar primero con losholdouts para luego salir a los mercados".

"Yo creo que Prat Gay debería revisar su plan de acción. No hay tanto apuro y estos fracasosdejan huella", completó.

En contraposición a ese argumento, un economista cercano al Gobierno señaló: "La apuesta fue tentar a inversores que ven que la Argentina es muy atractiva porque ningún otro país presenta semejantes rendimiento en dólares. No hay que criticar, todo salió mal por culpa delcontexto global y no por impericias del equipo económico".

En lo que se refiere a los aspectos puntuales de la operación, Darío Epstein, de Research For Traders, expresó: "El corte de precios elegido, en 96, fue muy agresivo. No tuvo el éxitoesperado".

Así, el experto hizo referencia al precio ofrecido para el canje de los bonos con vencimiento en 2017. El recorte de u$s4 por cada lámina de u$s100 fue considerada una oferta demasiado "amarreta" por parte de inversores que debían tomar otra deuda a cobrar a mayor plazo.

Fausto Spotorno, de la consultora de Orlando Ferreres, apuntó: "Era más convenientecomprar Bonar 2020 afuera contra dólares que concurrir a la oferta de este miércoles enpesos, porque el dólar implícito valía 30 centavos más que el oficial".

"No quisieron convalidar un precio mayor y eso llevó a tener que declarar desierta laoperación", añadió Spotorno.

En tanto, el siempre ácido José Luis Espert no perdonó: "El gradualismo (PRO) es así. Estás ahí, siempre border, en el límite. Hay un ventarrón (afuera) y te deja desnudo acá".

Primer traspié
La licitación del Bonar 2020 había despertado gran interés entre inversores. Más aun, la suerte de la operación también fue seguida con atención desde Wall Street.

Por eso, la sorpresa ante el fracaso fue rotunda. No es para menos, se trató del lanzamientodel título de deuda argentino más importante de los últimos tiempos.

En la previa, los financistas observaban varios puntos a favor. La apertura al mercado tenía múltiples objetivos:

● Tener a mano un instrumento que les sirva a los inversores como cobertura ante una posible devaluación.

● Introducir una nueva referencia: un título que, por su vencimiento (año 2020) quede en elmedio del Bonar 2017 y del Bonar 2024.

● Por el lado del Gobierno, la absorción de pesos le hubiese quitado, a su vez, presión al circuito cambiario: son fondos que de otra manera podrían dirigirse a la compra de billetes verdes.

● Además, el canje de estos papeles por los Bonar 17 (del cual se lograron u$s444 millones) apuntaba a descomprimir el calendario de compromisos.


En este sentido, el vencimiento de Bonar X (como se conoce a los títulos que expiran en abril de 2017) suma u$s7.300 millones. El canje de ayer permitiría liberar sólo una pequeña parte -apenas el 6%- de ese total.

De todas maneras, en Economía no descartan efectuar otros llamados para cambiar esospapeles por otros de más largo plazo.

Para explicar el fracaso no sólo hay que tener en cuenta la incertidumbre global -con una gran volatilidad que justo coincidió con la convocatoria oficial-, sino también una realidad que venía siendo observada por los inversores.

Concretamente, la exigua diferencia entre el rendimiento de un Bonar 2017 y el Bonar 2020: apenas 0,85% (7,8% contra 7,85%) pese a la diferencia en el plazo.

El rechazo del Gobierno a convalidar un "premio" (una interés más alto) para los inversores que quisieran comprar este último desembocó en el fracaso de la operación.

El Bonar 2020 es un título que fue lanzado por el ex ministro de Economía kirchnerista Axel Kicillof el pasado 6 de octubre.

Es decir, días después del vencimiento del Boden 2015, con un pobre resultado en cuanto a su colocación: u$s668 millones sobre un total de u$s3.000 millones.

El rendimiento de este papel -que vence dentro de cuatro años- es del 8% anual y se paga de manera semestral (abril y octubre) hasta el año de su cancelación.

Es decir, en la previa al canje, ofrece como atractivo un punto porcentual más de gananciaanual en dólares que el Bonar 2017, que brinda un cupón con tasa del 7 por ciento.

En resumen, el "miércoles negro" sorprendió a los inversores con retrocesos variados y profundos.

Las mayores caídas se dieron en los papeles de Macro, que perdió un 7%, seguido por el delFrancés (-6,6%) y Pampa, con el 5,7 por ciento.

Además retrocedieron Edenor (-4,6%), YPF (-3,8%) y Petrobras (-3,5%).

Todas estas bajas estuvieron en línea con lo acontecido en las principales bolsas europeas, que registraron fuertes pérdidas arrastradas por una nueva caída en el precio del petróleo y descensos de las bolsas asiáticas.

El barril de crudo se desplomó a su nivel más bajo en 12 años, después de que la Agencia Internacional de la Energía avisara de que el mercado se ahogará "en un exceso de oferta" en 2016.

Por la revancha
En lo que se refiere al traspié de este miércoles, los expertos señalaron que no tiene demasiado sentido proponer un canje cuando existen condiciones muy similares a partir de títulos que ya se ofrecen en el mercado.

Además, la menor liquidez de un bono al año 2020 y su menor rendimiento frente a lasLebacs hicieron que no resultara atractivo para los bancos.

Otro factor que influyó es que la economía está saturada de estos títulos Lebacs y que, aunque el Gobierno haya fijado una política de metas de inflación aún no ha dado a conocer los instrumentos.

Es decir, la tasa ofrecida puede ser neutralizada por la suba general de precios, en un contexto en el que persiste la incertidumbre sobre el tema salarial y el impacto del "tarifazo".

Por lo pronto, esta operación ocurrió en tiempos en que la Argentina se apresta a recibir un crédito -por entre u$s4.000 y u$s6.000 millones- de bancos extranjeros y en el que la semanaque viene el secretario de Finanzas, Luis Caputo, tiene en agenda la presentación de la ofertaa los holdouts.

Es de esperar que el equipo económico vaya por la revancha, aunque resulta cuanto menosllamativo que haya querido avanzar en una emisión en condiciones tan adversas como las que se vienen observando actualmente en las plazas internacionales.

Pero la culpa no es sólo del contexto externo. En el gremio de los analistas, lo que ocurrió parece ser claro: hubo un error no sólo en el momento elegido para la licitación, sino además en la tasa ofrecida y en el diagnóstico sobre las expectativas de mercado.

Algunos de ellos hablan de "exceso de confianza" por parte de Prat Gay y su equipo. Aun así,nada impide que pueda hacerse un nuevo intento en mejores condiciones.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/226310-Primer-traspie-de-Prat-Gay-confiado-en-la-buena-onda-salio-a-pedir-plata-barata-y-el-mercado-le-dijo-no-
SHARE
    Comentar con Blogger
    Comentar con Facebook