Dólar Blue Dólar Oficial Euro Blue Euro Oficial
Compra: $15.91
Venta: $16.31
Compra: $15.80
Venta: $16.20
Compra: $16.92
Venta: $17.89
Compra: $16.70
Venta: $17.70
Real Blue Real Oficial Libra Blue Libra Oficial
Compra: $4.67
​Venta: $5.28
Compra: $5.00 
Venta: $5.40
Compra: $19.99 
Venta: $20.48
Compra: $20.0214
Venta: $20.1954

Delitos: la corrupción y el fraude afectan el negocio de una de cada tres empresas en la Argentina

La Argentina es uno de los diez país es entre 115 encuestados por PwC donde a la mayor cantidad de empresas se les solicitó pagar una coima para hacer un negocio. Como consecuencia, una gran cantidad de compañías manifestó que cree que perdieron una oportunidad porque su competidor efectivamente la pagó. La última Encuesta Global sobre Delitos Económicos de PwC abarca la opinión de referentes en 120 empresas argentinas y casi 6400 ejecutivos alrededor del mundo.

Por primera vez desde 2007, menos del 30% de los entrevistados experimentó un delito económico en los últimos 24 meses. Pero aún así, el porcentaje es alto y casi una de cada tres organizaciones sufrió uno o más de estos delitos: malversación de activos, robos a través de la tecnología, soborno y corrupción, fraude en compras y contrataciones, fraude contable y en Recursos Humanos, entre otros.

Grandes empresas multinacionales, supuestamente impecables, se vieron y se ven envueltas en escándalos que erosionan su marca y dejan atónitos a clientes, proveedores y empleados, entre otros. "El delito puede ocurrir siempre, en cualquier organización", dice Jorge Bacher, socio de PwC. "El mejor código de ética que se escribió fue el de Enron, que colapsó en 2001. Es muy importante entonces que sea detectado rápidamente y se pueda actuar, pero también prevenir."

"Una empresa que genera un buen nombre tiene un plus para hacer negocios", dice Gustavo Regner, Compliance Officer de Syngenta. Un país que cuida su marca y es símbolo de transparencia, también.

En general, costo de los delitos económicos está creciendo ya que se duplicó la cantidad de empresas que sufrieron pérdidas de más de 100.000 dólares. El escaso o nulo castigo en este país ante actos de corrupción y fraude lleva a que la tentación sea aún más grande.

El perfil del perpetrador, según PwC, corresponde en un 80% a hombres entre los 31 y 40 años, que aprovechan una oportunidad. ¿Qué buscan? Billetes o, en su defecto, algún bien que pueda convertirse en cash fácilmente. Las compañías de más de 500 empleados tienen el doble de posibilidades de sufrir uno de estos delitos que una organización con menos trabajadores. Tres de cada cuatro fraudes internos que sufren las empresas son cometidos por alguien de la gerencia media, que tiene que controlar que estas cosas no sucedan.

Malversación de activos es el tipo de fraude que más se reportó, pero crecen de manera preocupante los delitos informáticos. En algunos casos se trata de sustracciones de pequeñas cantidades, una especie de robo hormiga; en otros, son palabras mayores. "Se aprovecha la tecnología, el big data y data minning para robar lo más importante que desarrolla una organización: el conocimiento", dice Bacher. Las áreas de Recursos Humanos también tienen sus debilidades: empleados fantasma y pago de horas extras que no son tales. La buena noticia es para el área de compras y contrataciones, donde bajaron este tipo de acciones del 17 al 14%, ya que está fuertemente monitoreada.

Oveja negra en la región

Nuestro país rankea en el puesto número 107 en un total de 168 en el índice de Tranparency International, que mide cómo es percibido un país en materia de corrupción. Dentro de la región es una de las ovejas negras, junto con Venezuela que está en el puesto número 158. Brasil está en el puesto 76; Bolivia, en el 99; Perú, en el 88. Las ovejas blancas de la región son Chile, en el puesto 23, y Uruguay, en el 21, tan sólo cinco por debajo de los Estados Unidos, en el número 16.

"En general está el preconcepto en la mirada de las multinacionales de que América latina es una región de alto riesgo", dice Gustavo Regner, de Syngenta. "Por eso tenemos que demostrar que somos confiables." En este caso la presunción de inocencia se da al revés, porque la percepción de culpabilidad ya está instalada. Hay que demostrar a través de acciones concretas que la Argentina va camino a la transparencia.

La gran pregunta que se hacen desde PwC es ¿cuántas empresas innovadoras y competitivas dejan de participar en las licitaciones porque para ganarlas es necesario participar del engranaje establecido por la corrupción?

Además, más allá, el hecho de que una empresa extranjera pase un sobre por debajo de la mesa a un funcionario público en la Argentina puede ser penado por durísimas leyes internacionales, por lo que la corrupción es un mal negocio para la compañía y sobre todo para la Argentina, que puede dejar de recibir inversiones extranjeras si no se cumplen de manera transparente las normativas.

"Aunque no todos los empresarios hayan tomado real conciencia aún, una empresa argentina puede sufrir el rigor de la normativa transnacional contra la corrupción", dice Carlos Rozen, presidente de la Asociación Argentina de Ética y Compliance. Según explica Rozen, existe legislación como la ley de prácticas corruptas en el extranjero (Foreign Corrupt Practices Act o FCPA por sus siglas), de 1977. Desde los Estados Unidos se puede acusar a multinacionales de sobornos a funcionarios públicos en el extranjero. Si esto sucede y se comprueba, se imponen duras sanciones económicas en contra de las compañías y de prisión sobre las personas. Algo bastante similar ocurre con la ley antisoborno del Reino Unido (UK Bribery Act) de 2010, y la ley anticorrupción de Brasil, de 2014.

La ley Sarbanes-Oxley que desde junio de 2002 sigue vigente para las compañías de todo el mundo listadas en NYSE y Nasdaq (bolsas de los Estados Unidos), impone la novedad de "garantizar" (entre otras cuestiones) la fiabilidad de la información financiera a través de una rigurosa certificación referida a la calidad del control interno sobre el reporte financiero. "Los incumplimientos, como reportar estados contables con errores o fraude a sabiendas de la dirección de la compañía, tienen penalidades económicas muy significativas, incluyendo la posibilidad de sanciones al director general o CEO y al director de finanzas, llegando incluso a pena de prisión", dice Rozen.

Además de las penalidades, suponiendo que la corrupción no llegue a oídos de los entes internacionales, o que sean empresas que no cotizan en bolsa, hay un costo moral y económico. "Si se quiere ganar una licitación o ser el proveedor de una empresa hay que invertir tiempo en identificar a quién se debe sobornar y cómo ocultar el pago en la contabilidad. Es inútil tratar de ser competitivos si al costo de producción se le debe agregar el de la coima", consigna el informe de PwC.

La autodenuncia a este tipo de organismos es una salida que encontraron varias empresas, ya que se trata de una acción que mitiga la pena. En general, en caso de coima a funcionarios públicos en la Argentina por parte de una multinacional, son los propios directivos de la compañía quienes hacen un relato pormenorizado a los organismos de control internacionales, porque saben que de esta manera disminuyen las multas, pero queda siempre al descubierto qué país pidió dádivas y qué funcionarios participaron en un informe. Aunque no se difundan los nombres de los corruptos, hay pistas suficientes para identificarlos.

Herramientas de prevención

"La Argentina tiene un camino por recorrer y una necesidad de que su normativa sea más específica", dice Bacher. "La regulación y normativa en materia de corrupción tanto para el sector público como para el privado no tiene la claridad que debería. En otros países, temas como el conflicto de interés, la independencia y la ética empresaria son más claros."

Además, la mayoría de las grandes empresas, y cada vez más las medianas, instauran la figura del Compliance Officer, la persona que debe asegurar dentro de la compañía que se cumplan las normas internas y externas. Como ejemplo, en Syngenta, según Regner, hay una estructura de prevención del fraude que consiste en mucha comunicación con las personas que trabajan en la compañía, pero también auditorías, controles internos y una línea de denuncias. "Ante una irregularidad, el primer punto de contacto es el jefe. Si el problema es el jefe se puede recurrir a Compliance, pero si prefieren hay una línea 0800 donde se puede hacer una denuncia anónima, o no. Se trabaja muy fuerte en la respuesta a situaciones anómalas. La gente quiere hacer las cosas bien, pero si no fuera así hay programas fuertes de prevención e investigación."

"Convertirse en una empresa valorada por la comunidad y apetecible para los inversores, competitiva para el mercado y atractiva para los mejores talentos requiere el compromiso de sus líderes, la inversión adecuada en medidas proactivas y preventivas y tolerancia cero ante un delito", cierra el informe de PwC.

"El mundo occidental ve a la Argentina como un país con perspectiva positiva en materia de negocios internacionales", dice Bacher. El camino de la transparencia es esencial para que esto suceda.



Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1874683-delitos-la-corrupcion-y-el-fraude-afectan-el-negocio-de-una-de-cada-tres-empresas-en-la-argentina
SHARE
    Comentar con Blogger
    Comentar con Facebook