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Quite de restricciones al ingreso de capitales: optimismo en la city y una gran "ayudita" del JP Morgan para Caputo (iProfesional)

La resolución busca aumentar la transparencia, la credibilidad y la confianza. Forma parte del proceso de normalización de la economía. La exigencia de un plazo mínimo de 120 días de permanencia en el país regía para las inversiones extranjeras desde 2005



A través de la Resolución 1-E/2017, el Ministerio de Hacienda eliminó todos los plazos de permanencia para capitales en el país.

De este modo, la norma, firmada por el ministro, Nicolás Dujovne, eliminó el último vestigio de restricciones.

La exigencia de un plazo mínimo de 120 días de permanencia en el país (que ahora eliminó el funcionario) regía para las inversiones extranjeras desde 2005.

Fue impuesta durante el gobierno del presidente Néstor Kirchner para limitar los capitales especulativos.

Ante la necesidad de mantener el tipo de cambio, el entonces ministro de Economía Roberto Lavagna:
- Estableció un encaje de 30% (obligaba a dejar congelado 30% de los ahorros por un año) para los capitales golondrina

- Dispuso la obligatoriedad de mantener en el país los fondos durante 365 días.

Al asumir el gobierno de Mauricio Macri, en diciembre de 2015, el entonces ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay:

- Eliminó ese encaje (30%)

- Redujo la exigencia de permanencia a 120 días

Lo hizo a través del mismo decreto en el que levantó el cepo cambiario.

Ahora, en tiempos de Dujovne en Hacienda, ese plazo quedó eliminado.

"Con esta medida, Argentina continúa en su camino de integración al mundo y de normalización de su esquema macroeconómico, que permitirá avanzar en el proceso de mayor creación de empleo y de crecimiento", señalaron desde el Ministerio de Hacienda.

"La resolución representa un avance en el camino de la transparencia, credibilidad, confianza y forma parte del proceso de normalización de la macroeconomía del país", completaron.

Reacción positiva del mercado
El Merval trepó por septima rueda consecutiva. Esta vez, impulsado por la medida del Gobierno, mientras que los bonos ganaron hasta 3%.

La mayoría de las reacciones de analistas y operadores de la city fue positiva.

"Desde todo punto de vista resulta favorable porque era un requisito para que Argentina pueda tener mejor acceso al mercado internacional. Era algo que se esperaba se hiciera y que por algún motivo se estaba demorando", sostuvo el economista Miguel Kiguel.

El director ejecutivo de EconViews señaló que la decisión muestra que "el nuevo team está respondiendo bien y rápido para que Argentina se integre mejor a los mercados internacionales".

Remarcó la iniciativa que se tomó "pensando en facilitar el financiamiento externo, para colocar a la Argentina en una mejor posición para hacerse de fondos a tasas más bajas".

"Hay quienes dicen que esto facilita la entrada y salida de capitales y que esto, a su vez, genera más movimientos especulativos. Pero el mercado ya está muy desregulado, de modo tal que, si esto ocurriera, sus efectos serían menores", aseguró el ex sub-secretario de Financiamiento de Carlos Menem.

En este sentido, remarcó "que lo hecho es muy positivo y había que hacerlo".

Por su parte, el economista Alejandro Robba consideró que "es un paso más para ayudar a financiar la economía, en un mundo completamente volátil".

El analista José Siaba Serrate expresó que "lo que se busca es atraer inversiones y con la medida se quitó una traba".

Expresó que puede alentar la llegada de fondos, si bien para un desembolso que es pensado para el largo plazo no representan obstáculo alguno las restricciones de corto.

"Lo que sí puede ocurrir es que la medida tenga influencia positiva para ampliar inversiones que ya están hechas", sostuvo Siaba Serrate.

Afirmó que además, transmite un claro mensaje sobre hacia dónde va y cómo es la visión de Macri y su equipo económico.

"Para atraer inversiones de largo plazo, nada resulta más eficaz que mostrar que otra vez la economía crece y que se deja atrás la recesión. Veo que eso es lo que está sucediendo aunque todavía el tema es discutible. Hay que esperar a que se plasme en números. Creo que estamos en camino", agregó el especialista.

Según su visión, esta iniciativa contribuye a reducir la incertidumbre, un tema clave en momentos de suba de tasas de interés en los Estados Unidos y de repatriación de capitales.

No todos los analistas coinciden y advierten que, así como los fondos van a ingresar con más facilidad, en momentos de inestabilidad se van a ir con mayor rapidez.

Expresan que la idea de establecer un plazo apuntaba a que el capital financiero no genere altibajos pronunciados que terminan inyectando inquietud en el mercado.

Frente a las voces críticas, Siaba Serrate relativizó los riesgos: "En otro contexto, lo que se buscaba era evitar la entrada y salida de capitales muy volátiles, que pudieran exacerbar alguna bonanza o producir el efecto contrario".

"Esa restricción que regía estaba orientada a los capitales golondrina. Pero el objetivo en estos días no es ese sino que pasa por otro lado", concluyó.

Ayudita para Caputo
Pocas horas después de la decisión de Dujovne de eliminar el plazo mínimo de permanencia de capitales en el país, JP Morgan le dio una gran noticia al  ministro de Finanzas, Luis Caputo: su trabajo será algo más fácil este año.

La incorporación de tres bonos argentinos al índice GBI-EM de JP Morgan promete bajar los costos de endeudamiento en pesos de la Argentina.

A partir del 28 de febrero, "muy probablemente", según JP Morgan, tres títulos argentinos en pesos pasarán a representar:

- El 1,16% del GBI-EM Global Diversified

- El 3,34% del GBI-EM Global (Narrow) Diversified

- El 0,78% del GBI-EM Broad Diversified

Se trata de los tres índices hermanos que componen el GBI-EM.

Sólo el primero de ellos es seguido por fondos pasivos que manejan u$s185.500 millones en todo el mundo.

Como los fondos pasivos están obligados a replicar los índices a los que siguen, deberán invertir ese mismo porcentaje (1,16%) de su cartera en los tres bonos incluidos.

Esto es unos u$s2.100 millones en demanda para esos papeles argentinos nominados en pesos.

Entre los tres índices, calculan operadores, los movimientos de los fondos pasivos podrían rondar los u$s 4.000 millones.

Esto es una suba garantizada del precio de esos títulos en pesos y, por arrastre, de toda la curva de bonos en moneda local.

Suba de precio que se traduce en una baja de tasa, porque el avance en el valor implica una caída en el rendimiento.

Caputo ya anunció que la primera salida al mercado sería este mismo mes. Como anticipara iProfesional, tendría un piso de u$s5.000 millones y serían bonos globales a tasa fija.

Esta incorporación a un índice de bonos en monedas locales vuelve tentador salir con una emisión en pesos.

La eliminación de los 120 días mínimos de permanencia para las inversiones tiene otras consecuencias.

Una es volver menos relevante al contado con liquidación, que en buena parte seguía vivo para evitar esa norma, y aumentar el volumen en el mercado único y libre de cambios.


La otra, como ya se vio el año pasado, es el impacto negativo del ingreso de divisas: la tendencia a mantener demasiado calmo al dólar y, por lo tanto, a encarecer a los bienes y servicios de la Argentina.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/243980-Quite-de-restricciones-al-ingreso-de-capitales-optimismo-en-la-city-y-una-gran-ayudita-del-JP-Morgan-para-Caputo

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