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26 sep. 2018

La fuga no se detiene

La formación neta de activos externos del mes pasado llegó a 2790 millones de dólares. Más de 1,2 millón de argentinos compró divisas en el período. Las pérdidas por viajes bajaron a 571 millones.

La fuga de divisas durante agosto totalizó 4019 millones de dólares. La información fue entregada ayer por el Banco Central con la particularidad de que su presidente, Luis Caputo, ya había renunciado y su reemplazante, Guido Sandleris, todavía no había asumido. El déficit de la cuenta capital y financiera del sector privado “no financiero” se explicó por la formación neta de activos externos de residentes por 2790 millones de dólares, la salida neta de la operatoria de títulos valores en el mercado secundario por 1200 millones y por las repatriaciones netas por inversiones de no residentes por 417 millones. El primero de esos ítems, la formación neta de activos externos, muestra el balance entre compras y ventas de divisas por parte de los ciudadanos. El rojo de 2790 millones de dólares quedó en el quinto lugar de la “tabla de la fuga” durante el año, detrás del record de mayo (4616 millones), julio (3351 millones), enero (3124 millones) y junio (3075 millones).

En términos brutos, 1.210.000 argentinos compraron dólares durante agosto. La cifra también es de las más altas del año, aunque resultó menor a la de julio en 140.000 personas. En total, adquirieron moneda extranjera por 3767 millones de dólares. El 38 por ciento compró hasta 10 mil dólares en el mes, lo que redujo la participación de ese segmento en 9 puntos porcentuales respecto del mes anterior. En cambio, los que compran más de 5 millones de dólares en el mes elevaron su participación al 14 por ciento, contra el 8 por ciento de julio. Eso demuestra que los sectores que más empujan la fuga de divisas en contextos de tensión cambiaria son los que disponen de las mayores fortunas. Durante los primeros años del kirchnerismo había un límite para las compras de dólares de hasta 2 millones por mes. Este Gobierno eliminó toda restricción y favoreció la pérdida de divisas, financiando esa demanda con un aumento extraordinario de la deuda externa. Es decir, el país se endeudó para facilitar la fuga de los más adinerados. A su vez, los que compraron entre 2 y 5 millones de dólares en agosto fueron el 5 por ciento del total, contra el 3 por ciento de julio.

Otro dato destacado del balance cambiario es la cuenta de turismo. El saldo neto de viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta por gastos en el exterior fue negativo en 571 millones de dólares, un 35 por ciento menos que en agosto de 2017. La devaluación desalentó la salida de argentinos al exterior aunque no estimuló durante ese mes la llegada de extranjeros, que también disminuyó, aunque 15 por ciento en la comparación interanual.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/144494-la-fuga-no-se-detiene

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