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24 ene. 2019

Crisis histórica en Venezuela: dos presidentes se disputan el apoyo mundial y el país queda al borde del enfrentamiento interno

El país caribeño fue testigo de una masiva manifestación en contra de Maduro. Cómo se reparte el poder. El rol de los militares: clave

En una jornada de mucha tensión, en la que Juan Guaidó, al frente de la Asamblea Nacional, se autoproclamó "presidente encargado de Venezuela" y juró ante un acto multitudinario, el futuro de Venezuela es incierto.

El presidente Nicolás Maduro, quien asumió su segundo período presidencial el 10 de enero pasado en un contexto de protestas por quienes lo consideran "usurpador", confirmó unas horas después de esta jugada de Guaidó que él es el verdadero "presidenteconstitucional y jefe de Estado y de gobierno", elegido por el pueblo.

Ahora la pregunta es: ¿de quién es el poder real en Venezuela?

El país latinoamericano se encuentra desde este miércoles con un poder bicéfalo que no nació de un momento a otro sino que se viene gestando en los últimos años y, a lo largo de este tiempo, cada uno fue sumando apoyo tanto a nivel nacional como interncional.

En lo que respecta a Guaidó, el ingeniero "millennial" de solo 35 años, es el lider de la oposición y el presidente de la Asamblea Nacional (el único poder del Estado que no quedó en manos del oficialismo). Cuenta con el apoyo de la Asamblea Legislativa, del Tribunal Supremo en el exilio constituido los jueces desplazados por Maduro y de los partidos políticos de la oposición reunidos en la Mesa de Unidad Democrática.

Maduro tiene el respaldo del Tribunal Supremo, la Asamblea Constituyente y las fuerzas armadas y policiales.

Desde el punto de vista internacional, Guaidó cuenta con el apoyo internacional de países como Estados Unidos, con un Donald Trump que estuvo entre los primeros en afirmar su reconocimiento como el presidente de Venezuela, Canadá, Canadá, Australia y 13 países de América Latina reunidos en el grupo de Lima que desconocieron el nuevo mandato de Maduro. Además, lo apoyan organismos como la OEA.

Mientras que Maduro tiene como principales aliados a Rusia y China, y a regímenes autoritarios como el iraní. Y a nivel regional, lo acompañan México, Cuba, Bolivia, Nicaragua y El Salvador.

Advertencia rusa

El gobierno ruso hizo una nueva advertencia a los Estados Unidos este jueves en el marco de la crisis venezolana.

Luego de considerar que Maduro es el "presidente legítimo" del país caribeño, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, denunció la "usurpación del poder" por la oposición y advirtió a Washington contra cualquier intento de intervención en el país sudamericano.

El ministerio ruso de Exteriores criticó por su parte lo que considera una injerencia en asuntos internos de Venezuela, al referirse a algunas reacciones internacionales a los acontecimientos en este país, en especial de Estados Unidos, que pueden abrir la vía al caos y a un "baño de sangre".

"Una injerencia extranjera destructora (...) es inaceptable. Ello es una vía directa hacia la anarquía y el baño de sangre", se sostuvo en un comunicado.

Consultado por el posible avance de Washington sobre Caracas, medida que no fue descartada por la Casa Blanca, el viceministro de Relaciones Exteriores, Sergei Ryabkov, indicó: "Advertimos contra esto. Creemos que sería un escenario catastrófico que haría temblar las bases del modelo de desarrollo que vemos en la región latinoamericana".

Los militares, la clave

Un elemento fundamental en todo esto son las fuerzas armadas, que si bien siguen respaldando al representante chavista, algunos sectores -especialmente en los estratos inferiores- ya comenzaron a mostrar su descontento. Allí podría estar la respuesta.

Los ánimos se caldearon el lunes cuando, en medio de llamados opositores a la Fuerza Armada para que desconozca a Maduro, 27 militares sublevados -y luego detenidos-, robaron armas y se atrincheraron en un cuartel de Cotiza, llamando a los venezolanos a salir a las calles.

Según expertos en seguridad, el incidente evidenció el descontento en la Fuerza Armada, considerada el sostén de mandatario socialista.

Para Guaidó, quien se dice dispuesto a presidir un gobierno de transición, la sublevación militar muestra que los llamados a los militares están teniendo eco.

Aunque la Justicia lo declaró en desacato y anula todas sus decisiones desde 2016, el Parlamento, que considera a Maduro"usurpador", aprobó el martes dar amnistía a los militares que colaboren con un gobierno de transición.

Si bien la Fuerza Armada dice estar unida, según la ONG Control Ciudadano unos 180 efectivos fueron detenidos en 2018 acusados de conspirar, unos 10.000 militares pidieron la baja desde 2015 y más de 4.000 desertaron de la Guardia Nacional en 2018.

Contexto

El miércoles, muy temprano, en medio de protestas opositoras y frente a una multitud en las calles de Caracas, Juan Guaidó, "en su condición de presidente de la Asamblea Nacional" y "en base a la Constitución" juró "como el presidente encargado de Venezuela".

De esta forma, se autoproclamó como presidente de Venezuela. Acto seguido, el primer mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, reconoció al titular de la Asamblea Nacional como jefe de Estado interino.

"Asumo la responsabilidad bajo bajo el artículo 333 y 350. Juro asumir el compromiso de la no violencia", aseguró Guaidó ante una multitud.

“Hoy 23 de Enero juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo Nacional como el Presidente encargado de Venezuelapara lograr el cese de usurpación”", añadió durante la concentración en Chacao frente a miles de personas que marcharon para mostrar su apoyo al presidente del Parlamento y la ruta planteada por la oposición.

El mandatario estadounidense casi de inmediato reconoció oficialmente a Guaidó como presidente interino del país petrolero.

La Casa Blanca emitió un comunicado en el que Trump reconoce "oficialmente al Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaido, como Presidente Interino de Venezuela. En su papel de única rama legítima del gobierno debidamente elegida por el pueblo venezolano, la Asamblea Nacional invocó la Constitución del país para declarar a Nicolás Maduro ilegítimo y, por lo tanto, la oficina de la presidencia quedó vacante".

No faltó mucho más para que Trump escribiera desde su propia cuenta su reconocimiento a Guaidó.

Siguiendo los pasos de Trump, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, también emitió un tuit para felicitar a Guaidó: "Nuestras felicitaciones a @jguaido como Presidente encargado de #Venezuela. Tiene todo nuestro reconocimiento para impulsar el retorno del país a la democracia #23Ene #OEAconVzla".

En respuesta a este apoyo, en su discurso en el palacio de Miraflores, Nicolás Maduro dijo que "el gobierno imperialista de EE.UU. dirige la operación para imponer un gobierno títere en la Republica de Venezuela. Pretende elegir y designar al presidente por vías extraconstitucionales".

"Anuncio que como presidente constitucional y jefe de Estado y de gobierno, he decidido romper relaciones diplomaticas con EE.UU. ¡Fuera!, se van de Venezuela. Aquí hay dignidad, carajo", afirmó, tras lo cual anunció que le daba 72 horas a todos sus representantes para que abandonen el país.

Le pidió un máximo apoyo al pueblo venezolano, y señaló que eran ellos y no los "yanquis" los que habían elegido a su máximo representante.

Pulseada por el poder

Ante este escenario, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela ordenó este miércoles a la Fiscalía investigar penalmente a los integrantes del Parlamento, de mayoría opositora, al acusarlo de usurpar las funciones del presidente Nicolás Maduro.

"Se exhorta al Ministerio Público, ante la objetiva materialización de conductas constitutivas de tipos delictivos (...), para que de manera inmediata proceda a determinar las responsabilidades a que hubiera lugar de los integrantes de la Asamblea Nacional", señaló el TSJ en una declaración leída ante la prensa.

El pronunciamiento del tribunal -de línea oficialista, a diferencia del Parlamento, de línea opositora- se dio minutos antes de que el jefe del Legislativo, Juan Guaidó, se autoproclamara presidente encargado de Venezuela y asumiera las competencias de Maduro, a quien el Congreso declaró en usurpación del cargo el pasado 15 de enero.

Guaidó juró ante miles de opositores, que este miércoles marcharon en Caracas para presionar por un "gobierno de transición" que convoque a elecciones.

El TSJ considera que las recientes decisiones del Parlamento, en las que declaró la ilegitimidad de Maduro y aprobó una amnistía para militares que cooperen con el gobierno de transición, constituyen un "acto de fuerza que pretende derogar la Constitución".

Para ser enjuiciados, los diputados deben ser despojados antes de su inmunidad, un proceso que requiere la aprobación del Parlamento, que en la práctica ha sido reemplazado por una Asamblea Constituyente completamente oficialista.

Tras autoproclamarse, Guaidó dijo a periodistas que no teme ser detenido y tildó a los jueces del TSJ como dirigentes del partido de gobierno "disfrazados de magistrados".

"Temo por nuestra gente que la está pasando mal", afirmó el líder parlamentario, refiriéndose a la grave crisis económica del país petrolero.

La sala penal de la corte ratificó la "inconstitucionalidad de las acciones del Poder Legislativo", cuyas decisiones anula sistemáticamente desde 2016 cuando lo declaró en desacato.

"Esta sentencia, al igual que toda las que ha dictado el TSJ, pretende clausurar de facto a la Asamblea Nacional por vía de la inhabilitación para el ejercicio de sus competencias", dijo a AFP el constitucionalista Juan Manuel Raffalli.

Marchas

Las manifestaciones oficialistas y opositoras de este miércoles fueron el primer gran pulso en las calles desde las violentas marchas de hace un año contra el presidente Nicolás Maduro.

Miles de opositores marcharon el miércoles para exigir a Maduro cesar lo que llaman la "usurpación" del poder, clamar por un gobierno de transición y elecciones.

Mientras, los seguidores del mandatario socialista, también miles, rechazaron lo que denuncian como un golpe de Estado en curso orquestado por Washington.

A la par, La Guardia Nacional Bolivariana, a fuerza de bombas lacrimógenas, exigió a la gente a desmovilizarse.

Se estima que al menos siete personas murieron en distintas ciudades de Venezuela durante las protestas callejeras.


Desde distintos puntos, miles de adversarios del gobierno se movilizaron hacia la plaza Juan Pablo II, en el este de la capital, donde fue montada una tarima en la que dirigentes pronunciaban fuertes discursos.

Los manifestantes llegaron vestidos de blanco o con prendas tricolores, ondeando banderas, haciendo sonar cornetas y lanzando consignas contra Maduro, a quien tildan de "usurpador" y "dictador".

A unos 600 metros de allí, también en el sector de Chacaíto, miles de chavistas se concentraron para defender el mandato que Maduro inició el pasado 10 de enero y denunciar los supuestos planes de Estados Unidos para derrocar al gobernante.

Fuente: https://www.iprofesional.com/actualidad/285360-marchas-muertos-maduro-Con-dos-presidentes-Venezuela-queda-al-borde-del-enfrentamiento-interno

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