Más presión: para el FMI, países como la Argentina deberán devaluar su moneda y hacer un ajuste fiscal - Dolar Paralelo Hoy - Precio del Dolar, Euro y Real en Argentina

Post Top Ad



18 ene 2022

Más presión: para el FMI, países como la Argentina deberán devaluar su moneda y hacer un ajuste fiscal

Así se desprende de un artículo publicado en el blog del FMI con recomendaciones para países que se encuentran menos preparados para enfrentar lo que se viene en materia de tasas de interés.


El FMI es, a no dudarlo, el de siempre. Nada parece haber cambiado, ni siquiera la evidencia más clara acerca de los resultados contradictorios que suelen tener las recomendaciones del Fondo para países en una situación de vulnerabilidad ante un contexto cambiante. Un artículo publicado en el blog del FMI cuya autoría pertenece a los analistas Stephan Danninger, Kenneth Kang y Hélène Poirson sostiene las recomendaciones que el organismo ha comenzado a circular entre aquellos países que se encuentran menos preparados para enfrentar lo que se viene en materia de tasas de interés por parte de la Reserva Federal: devaluación de la moneda, acumulación de reservas en las arcas de los bancos centrales, suba de tasas de interés, ajuste de los subsidios, meter mano en jubilaciones y pensiones y hasta recortar el gasto público… en definitiva, ajuste de las economías. Todos esos “consejos” sos referenciados a numerosas publicaciones que el propio FMI ha dado a conocer en las últimas semanas a través de sus publicaciones Monitor Fiscal, WEO y GFSR.

Según el artículo, -una especie de condensación de lo más regresivo en materia de política económica que el propio organismo ha desgranado semana tras semana en sus publicaciones técnicas- ante un escenario adverso de suba de tasas de la FED, los países endeudados y “los que soportan presiones inflacionarias más fuertes o tienen instituciones menos sólidas deben actuar más rápido”. La recomendación es “…dejar que las monedas se deprecien y en elevar las tasas de interés de referencia. Si surgen condiciones desordenadas en los mercados cambiarios, los bancos centrales que cuentan con suficientes reservas pueden intervenir, siempre que tal intervención no suplante el debido ajuste macroeconómico”. Por otro lado, señala que, desde el lado fiscal, “esta estrategia podría consistir en anunciar un plan integral para incrementar gradualmente la recaudación, mejorar la eficiencia del gasto o ejecutar reformas fiscales estructurales, como reorganizaciones de las pensiones y los subsidios”.

Se cierne la tormenta

“Los precios están aumentando al ritmo más rápido registrado en casi cuatro décadas, y la escasez de oferta de mano de obra está elevando los salarios. La nueva variante ómicron ha generado más inquietudes de que presiones del lado de la oferta incidan sobre las inflación. La Reserva Federal ha indicado que la evolución de la inflación es un factor clave de su decisión el mes pasado de frenar más pronto las compras de activos”, señalan los autores del artículo. “Estos cambios han hecho más inciertas las perspectivas para los mercados emergentes. Además, estos países están enfrentando una inflación elevada y niveles de deuda pública considerablemente más altos. El promedio de la deuda pública bruta en los mercados emergentes ha aumentado casi 10 puntos porcentuales desde 2019, estimándose que para finales de 2021 se situaba en 64% del PIB, con variaciones marcadas de un país a otro. Pero en estas economías, a diferencia de Estados Unidos, la recuperación económica y los mercados laborales son menos robustos. Si bien los costos de endeudamiento en dólares siguen siendo bajos para muchos países, la preocupación por la inflación interna y el financiamiento externo estable llevó el año pasado a muchas economías emergentes —como Brasil, Rusia y Sudáfrica— a empezar a subir las tasas de interés”.


El blog del FMI habla de “nuevos riesgos para la recuperación” a pesar de que sostienen “seguimos previendo un crecimiento sólido en Estados Unidos”. Refiriéndose a la Reserva Federal sostienen que “si las tasas de política monetaria aumentan y si la inflación se modera conforme a lo previsto, la historia demuestra que los efectos para los mercados emergentes tenderán a ser leves si la contracción monetaria es gradual, está debidamente comunicada y ocurre en respuesta a un afianzamiento de la recuperación. De todos modos, no deja de ser posible que las monedas de los mercados emergentes se deprecien, pero la demanda externa contrarrestaría el efecto del aumento de los costos de financiamiento”.

A devaluar que se acaba el mundo

Pero aun así, la publicación del FMI señala que “las repercusiones en los mercados emergentes también podrían ser menos benignas. La inflación salarial generalizada en Estados Unidos o la persistencia de los cuellos de botella de la oferta podría elevar los precios más de lo previsto y generar expectativas de una inflación más acelerada. Los consiguientes aumentos más veloces de la tasa de la Reserva Federal podrían provocar nerviosismo en los mercados financieros y una contracción de las condiciones financieras a escala mundial. A esto podría sumarse una desaceleración de la demanda y el comercio en Estados Unidos, lo cual podría desencadenar salidas de capitales y depreciaciones de las monedas en los mercados emergentes”.

La receta que encuentra el organismo, es decir, la recomendación para navegar esas aguas turbulentas parece ser la de siempre: “en un escenario así, las repercusiones del endurecimiento de la política de la Reserva Federal podrían ser más severas en los países vulnerables. En los últimos meses, los mercados emergentes con niveles elevados de deuda pública y privada, exposiciones en moneda extranjera y saldos más bajos en cuenta corriente ya han registrado fluctuaciones más pronunciadas de sus monedas con respecto al dólar estadounidense. Esta combinación de crecimiento más lento y mayores vulnerabilidades podría dar lugar a un bucle de interacciones negativas para esas economías, como señaló el FMI en las ediciones de octubre de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO) y del Informe sobre la estabilidad financiera mundial (informe GFSR)”.

Argentinos, al ajuste

Dice el artículo: “algunas economías emergentes ya han empezado a modificar su política monetaria y están preparándose para replegar el apoyo fiscal a fin de abordar la deuda e inflación crecientes. Ante las condiciones de financiamiento más restrictivas, los mercados emergentes deben adaptar su respuesta en función de sus circunstancias y vulnerabilidades. Los que gozan de credibilidad en la conducción de las políticas pueden endurecer su política monetaria más gradualmente, en tanto que los que soportan presiones inflacionarias más fuertes o tienen instituciones menos sólidas deben actuar más rápido y con medidas de mayor alcance. En cualquier caso, parte de la respuesta debe consistir en dejar que las monedas se deprecien y en elevar las tasas de interés de referencia. Si surgen condiciones desordenadas en los mercados cambiarios, los bancos centrales que cuentan con suficientes reservas pueden intervenir, siempre que tal intervención no suplante el debido ajuste macroeconómico”.

El artículo sostiene que “estas medidas pueden plantear disyuntivas difíciles para los mercados emergentes, entre brindar apoyo a una economía interna débil y salvaguardar la estabilidad de precios y en el frente externo. De igual forma, dar a las empresas apoyo que vaya más allá de las medidas ya vigentes puede incrementar los riesgos de crédito y minar la salud a más largo plazo de las instituciones financieras, al postergar el reconocimiento de las pérdidas. Y el repliegue de esas medidas podría endurecer más las condiciones financieras, en detrimento de la recuperación”.

“Para encarar estas disyuntivas los mercados emergentes pueden tomar medidas ahora a fin de apuntalar sus marcos de políticas y reducir las vulnerabilidades. En el caso de los bancos centrales que están endureciendo su política para contener las presiones inflacionarias, la comunicación clara y coherente de sus planes puede ayudar a que el público comprenda mejor la necesidad de ir en busca de la estabilidad de precios. Los países con altos niveles de deuda denominada en monedas extranjeras deben procurar reducir los descalces y cubrir las exposiciones en la medida de los posible. Y para mitigar los riesgos de refinanciamiento, los vencimientos de las obligaciones deben prorrogarse incluso si eso incrementa los costos. También es posible que los países muy endeudados tengan que emprender el ajuste fiscal más pronto y más rápido”.

Deuda empresaria y ajuste

Según Danninger, Kang y Poirson, “se debe reconsiderar la continuidad del apoyo a las empresas mediante políticas financieras, y los planes para normalizar ese apoyo deben calibrarse detenidamente en función de las perspectivas y con miras a preservar la estabilidad financiera. En los países en donde la deuda empresarial y las carteras en mora ya eran abultadas incluso antes de la pandemia, es posible que algunos bancos y prestamistas no bancarios más débiles se enfrenten a problemas de solvencia si el financiamiento se complica. Se deben poner a punto los regímenes de resolución”.

En ese contexto, el consejo es el de prestar atención a la política fiscal, que puede “ayudar a desarrollar resiliencia ante los shocks”.

“Asumir un compromiso creíble con una estrategia fiscal a mediano plazo ayudaría a apuntalar la confianza de los inversionistas y a recuperar el margen de maniobra para brindar apoyo fiscal en una desaceleración. Un aspecto de esta estrategia podría consistir en anunciar un plan integral para incrementar gradualmente la recaudación, mejorar la eficiencia del gasto o ejecutar reformas fiscales estructurales, como reorganizaciones de las pensiones y los subsidios (como se describe en el Monitor Fiscal del FMI de octubre)”, señala el artículo.

Fuente: https://www.ambito.com/economia/fmi/mas-presion-el-paises-como-la-argentina-deberan-devaluar-su-moneda-y-hacer-un-ajuste-fiscal-n5353460

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Post Top Ad

https://api.clevernt.com/00bd74b9-c613-11ec-a592-cabfa2a5a2de/